Tengo más de 10 años trabajando como secretaria en un despacho y mis años de experiencia me han hecho lograr muchas cosas así como tener grandes responsabilidades.

Siempre he amado mi trabajo por que he tenido contacto con muchas personas diferentes y aprendo de cada una, aunque a veces es difícil lidiar con la personalidad de cada jefe siempre encuentras un equilibrio para que todo fluya bien.

En estos 10 años de trabajo nunca tuve ningún problema, pero bien dicen “Nunca digas nunca” hace dos semanas me pasó algo que ni cuando apenas iniciaba mi vida laboral me había ocurrido.

Como ya te había contado antes, como secretaria te haces amiga de la impresora de tu oficina y justo esa semana tendríamos la visita de un cliente importante por lo que se realizó una junta que era clave.

Como tenía que imprimir las carpetas para las personas, empecé a buscar todo lo necesario y antes de hacerlo vi que la máquina donde mandamos nuestras impresiones no estaba funcionando.

Le pedí permiso a mi jefe para usar su impresora y tener todo a tiempo, él me dijo que sí, pero casi no le gusta que tomemos sus cosas así que no quería regarla.

Con mucho cuidado empecé hacer mi trabajo y fue aquí que la vida me dio una gran prueba. Justo cuando me faltaba una carpeta el papel se había terminado, así que al momento de sacar la bandeja para meter más se atascó y con mucho cuidado comencé a ver que pasaba, pero en un movimiento que hice no podía creerlo ¡Había roto la bandeja de la impresora de mi jefe! Estaba muerta.

Como el show tenía que continuar le pedí ayuda a una de mis compañeras para sacar la última que me faltaba. Entregue mis carpetas y yo como si nada.

Pero por dentro quería que la tierra me tragara, rápidamente corrí a mi computadora para ver dónde podía conseguir el modelo en lo que la junta terminaba. Busqué en muchos lados y no lo tenían o estaba agotado sin fecha de re stock.

¡Me quería morir! Como uno de mis compañeros me vio toda acelerada me pregunto y le platique toda mi odisea. Me dijo: Oye tranquila así menos lo vas a lograr, yo te ayudo.

Dejé todo en sus manos y en una de esas solo escuché ¡EUREKA!, le pregunté qué pasaba y me dijo que había encontrado una tienda llamada Noknoc la cual tenía la bandeja Lexmar p/MS81, justo el modelo que buscaba.

Con miedo a ver en cuanto salía, vimos que estaba a un buen precio y dentro de mi presupuesto así que realizamos el pedido. Como no iba a estar para ese día pues iba la prueba más importante de esta ventura, avisarle a mi jefe. Con miedo le conté todo y aprecio la forma en la que actúe rápido para solucionar mi error.

Si estás en busca de algún equipo o accesorio, entra a Noknoc, ya que no solo cuenta con las mejores marcas también con precios y promociones increíbles.